Este 8 de marzo de 2022, el movimiento feminista ha querido marcar un discurso inequívoco: el feminismo es abolicionista.

A lo largo de todo el territorio se han desarrollado actos, concentraciones y manifestaciones, en el que la apuesta por la Abolición de la prostitución, junto a otros temas que unifican al movimiento abolicionista, han sido reivindicados como centro de nuestro discurso, del discurso del movimiento feminista de nuestro Estado.

Los numerosos actos y movilizaciones denotan la fuerza y consolidación del abolicionismo, que aglutina de forma mayoritaria a las organizaciones feministas.

La reivindicación de la LOASP – Ley Orgánica Abolicionista del Sistema Prostitucional, ha sido también un nexo de unión de las convocatorias de este 8 de marzo, entre otras:

En el País Valencià, como señalan las compañeras del Front PV, el movimiento feminista valenciano ha demostrado que el #Abolicionismo como único camino que garantiza los Derechos Humanos de las mujeres, que es el modelo al que la mayoría de la sociedad se ha sumado

El abolicionismo también muy presente en Canarias, las compañeras de la PAC – Plataforma Abolicionista Canaria, fueron un motor importante de esta movilización.

En Bilbao, entre otras, las compañeras del Colectivo Feminista Lambroa y Euskal Herriko Feminista Abolizionisten Koordinakundea -EHFAK- reivindicaban en sus pancartas la Ley Orgánica Abolicionista del Sistema Prostitucional.

La Plataforma Navarra de Mujeres por la Abolición de la Prostitución PNAP y EHFAK, junto a otras organizaciones abolicionistas navarras, exigieron también en la LOASP.

En Madrid, una muy multitudinaria manifestación abolicionista recorrió las calles de Madrid; numerosas organizaciones de feministas se unieron a esta convocatoria, que sin duda ha supuesto un hito en las movilizaciones feministas de la capital. Aquí la reivindicación de la LOASP, como se puede apreciar en la fotografía, estuvo muy presente.

Y en ciudades como Sevilla, fieles a su tradición de décadas, la manifestación convocada por el Movimiento Feminista y promovida por la Plataforma «8 de marzo», enarbola como una de sus señas de identidad el abolicionismo, como elemento esencial de la manifestación del 8 de marzo.

En algunas manifestaciones de este 8M, de las llamada unitarias, se produjeron actos inadmisibles, pretendiendo silenciar las voces abolicionistas, como denunciaron las compañeras Abolicionistas de Zaragoza, donde el «servicio de orden» las obligó a retirar la pancarta de #aboliciondelaprostitucion y nos preguntamos, como ellas hacían ¿Cómo admitir que en 2022 se acalle el grito feminista más antiguo, el que ya dio Mary Stonecraft en 1792? Sin duda inaceptable.

Pero hechos como estos, no hacen sino asentar la necesidad de seguir reforzando y consolidando el movimiento abolicionista.

El 8 de marzo de 2022 es abolicionista