LA ESCLAVITUD NO DEBE SER CONSENTIDA, DEBE SER ABOLIDA

La Plataforma Abolicionista de Valladolid -PAV- lanza una campaña titulada “SEÑALA AL PUTERO”, con el hastag para redes sociales #SeñalaAlPutero, como las compañeras señalan, este va a convertir en su “caballo de batalla” para este año, mientras siguen, junto a nosotras, presionando para que se apruebe la LOASP – Ley Orgánica Abolicionista del Sistema Prostitucional.

Esta campaña es vital para concienciar y despertar a la sociedad de esta especie de indolencia en la que anda sumida, en cuanto a todo lo que tiene que ver con las mujeres en situación de prostitución.

Señalan desde la Plataforma Abolicionista de Valladolid, que “la Prostitución es un negocio transnacional que involucra a otras actividades delictivas como la trata de seres humanos o los tráficos de drogas y de armas, ya que los magnates de los carteles de la prostitución utilizan los mismos canales de distribución de drogas y armas para acceder a los diferentes estados de destino y distribuir a las mujeres en los territoritos, cual mercancías. Para ellos son eso, simples mercancías, pero para la sociedad son algo peor, son invisibles. Las mujeres en situación de prostitución ni son libres, ni son autónomas y desde luego viven escondidas, hacinadas en lúgubres antros, burdeles o pisos donde ejercen siempre amenazadas y vigiladas. Están siempre a disposición de estos carteles que las trafican a voluntad, cambiándolas de sitio cada pocos meses, para que no puedan establecer contactos que las socorran o las ayuden a escapar, y sometidas a abusos que infringen cualquiera de los elementales derechos humanos.”

Y denuncian que esto es posible desde la connivencia cómplice de una sociedad que mira para otro lado y no señala a la verdadera lacra, al auténtico depredador, que no es otro que el consumidor de mujeres: el PUTERO.

Sin puteros no habría prostitución porque al no ser un negocio rentable, se extinguiría por sí misma. Por eso es tan importante poner el foco sobre este individuo, hijo sano del patriarcado, consumidor de mujeres, que pasa desapercibido, pero que está ahí, siempre está ahí.

Exigiendo desde la PAV, que “es un deber de la sociedad desenmascar a estos personajes, aceptados por la sociedad y conseguir darle la vuelta a la situación. Es hora de que se afee y se señale su conducta, se les avergüence y se les persiga. Ya está bien de tolerancia. Es hora de señalar sin complejos a estos hombres que tanto dolor y tanta desgracia ajena causan.”

Estamos convencidas de que es posible conseguir una sociedad libre de prostitución, una sociedad donde las mujeres y hombres se respeten para mantener relaciones en igualdad; donde las mujeres no sean mercancías al servicio de unos hombres sin escrúpulos, con la aprobación cómplice de la sociedad.

Su mensaje es claro “SEÑALA AL PUTERO”, contribuye a erradicar esta gran esclavitud en pleno siglo XXI.