La Plataforma Estatal de Organizaciones de Mujeres por la Abolición de la Prostitución (PAP), en su compromiso de acción política, recurrimos en el año 2018 tanto en ámbito administrativo como judicial, la constitución e inscripción del autodenominado sindicato “Otras”.

Nuestros esfuerzos llegaron “a buen puerto” y la Sentencia de la Audiencia Nacional respaldó nuestros argumentos y declaró la nulidad de los estatutos de dicha organización.

Dicha Sentencia fue recurrida por los promotores y promotoras de este supuesto sindicato y ayer, miércoles 19 de mayo, se reunió el Pleno de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo para la deliberación y fallo, sobre dicho recurso. Esperamos en breve tener la Sentencia del Tribunal Supremo y que nos sea igualmente favorable.

Queremos aprovechar esta entrada para hacer un breve recordatorio de lo acontecido en el ámbito judicial

BREVE RECORRIDO JUDICIAL

En la sección de anuncios del BOE del día 4 de agosto de 2018, se insertaba la Resolución de la Dirección General de Trabajo del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, mediante la que se anunciaba la constitución del sindicato denominado “Organización de Trabajadoras Sexuales”, en siglas OTRAS.

La Plataforma de Organizaciones de Mujeres por la abolición de la prostitución (PAP), a través de dos de sus organizaciones adheridas, la Comisión para la Investigación de Malos tratos a mujeres y la Plataforma 8 de Marzo de Sevilla, interpuso recurso ante la Audiencia Nacional el día 12 de septiembre de 2018, con el objetivo de declarar la nulidad de los estatutos y de la inscripción del pretendido sindicato y, en consecuencia, la disolución de la organización sindical ordenándose la baja de la misma en el registro correspondiente.

A las puertas de la Audiencia Nacional acudieron compañeras feministas para asistir a la vista y apoyar nuestras acciones judiciales

En su Sentencia de fecha 19 de noviembre de 2018, la Audiencia Nacional afirmaba:

“hemos de concluir con las partes que no resulta posible con arreglo a nuestro derecho la celebración de contrato de trabajo cuyo objeto sea la prostitución por cuenta ajena, esto es, un contrato en virtud del cual el trabajador asuma la obligación de mantener las relaciones sexuales que le indique el empresario, con las personas que este determine a cambio de una remuneración, y el contrato que así se celebre debe reputarse nulo”.

Y argumentaba en la citada sentencia, que de admitir como lícitos los estatutos del pretendido sindicato:

las consecuencias de su admisión resultarían totalmente contrarias al ordenamiento jurídico por cuanto que supondría:

a.- dar carácter laboral a una relación contractual con objeto ilícito;

b.- admitir que el proxenetismo- actividad respecto de la que como hemos señalado el Estado se ha comprometido internacionalmente a erradicar- es una actividad empresarial lícita;

c.- admitir, a su vez, el derecho de los proxenetas a crear asociaciones patronales con las que negociar condiciones de trabajo y frente a las que se pudieran adoptar medidas de conflicto colectivo, …

d.- asumir que de forma colectiva la organización demandada y los proxenetas y sus asociaciones puedan negociar las condiciones en la que debe ser desarrollada la actividad de las personas empleadas en la prostitución, disponiendo para ello de forma colectiva, de un derecho de naturaleza personalísima como es la libertad sexual- entendiendo por tal el derecho de toda persona de decidir con qué persona determinada se quiere mantener una relación sexual, en qué momento y el tipo de práctica o prácticas que dicha relación debe consistir-.”

Y, en consecuencia, declaró finalmente en su fallo la NULIDAD DE LOS ESTATUTOS del sindicato OTRAS.

Dicha sentencia fue recurrida y ayer -19 de mayo- estaba señalada la vista del Pleno de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, para deliberar y acordar su resolución.

Esperamos poder contaros en breve, buenas noticias, porque la explotación sexual no puede ser objeto de legitimación.